A  diferencia de medicina sintètica o convencional, la fitoterapia utiliza matrices vegetales complejas. Estas matrices las constituyen plantas enteras, partes de ellas (hojas, raíces, etc.), y también productos de estas, resultados de tratamientos directos con algún disolvente o medio que concentre los compuestos afines y facilite su administración, son los llamados extractos.

Estas sustancias activas son llamadas técnicamente metabolitos secundarios y se refieren a las sustancias que son el producto secundario de la fotosíntesis y que intervienen en procesos vegetales como la defensa frente a patógenos, y protección a los rayos UV, entre otros. (3)

Los metabolitos secundarios corresponden a compuestos que dependiendo de la orden genética pueden ser biosintetizados siguiendo diversas rutas metabólicas, así podemos encontrar compuestos de la familia fenólica como los flavonoides; terpénica como las saponinas y aceites esenciales; alcaloidea (alcaloides varios como la cafeína); esteroidea como los cardiotónicos y fitohormonas, y polímeros heterogéneos como las gomas y mucílagos. (4)

 
Este es el terreno de la fitoterapia y del fitocomplejo que en su forma natural (planta medicinal) o procesada (extractos y productos que los contengan), van a conformar lo que se denomina fitomedicamento. (5)

La Fitoterapia, constituye una parte integral de la terapéutica desde sus inicios. La integración de la Fitoterapia en la Terapéutica tiene no solo una base histórica, sino que ambas comparten también una base química, radicada en la estructura de los principios activos, independientemente de que sean de origen natural o sintético; es más, una parte importante de los fármacos empleados actualmente derivan, directa o indirectamente, de principios activos que inicialmente fueron aislados de plantas. (6)


 Recordemos la atropina de la belladona (Atropa belladonna), la colchicina del cólchico (Colchicum autumnale), la morfina del opio (Papaver somniferum), la reserpina de la rauwolfia (Rauwolfia sp.), la quinidina de la quina (Cinchona sp.) o el taxol del tejo del Pacífico (Taxus brevifolia), por poner unos pocos ejemplos.

Morfina

Otros productos de origen vegetal, particularmente drogas y extractos, han pasado de tener un papel hegemónico en el arsenal terapéutico a un discreto segundo plano, para volver a tener, en las últimas décadas, una presencia cada vez mayor en la Terapéutica. (7).

Este retorno hacia el uso de los productos de origen natural en Terapéutica ha venido propiciado, en parte, por el retorno hacia lo natural que ha habido de forma general en la sociedad. También han jugado un importante papel los siguientes factores: (8)

  • El descubrimiento de efectos adversos en fármacos de síntesis.
  • El mejor conocimiento químico, farmacológico y clínico de las drogas vegetales y sus productos derivados.
  • El desarrollo de métodos analíticos que facilitan el control de calidad.
  • El desarrollo de nuevas formas de preparación y de administración de los medicamentos fitoterápicos.
  • El aumento de la automedicación, ya que los productos fitoterápicos tienen, por lo general, márgenes terapéuticos más amplios y son, por tanto, más aptos para la automedicación.
“Los medicamentos fitoterápicos o fitofármacos, salvo raras excepciones, no son apropiados para situaciones agudas o de emergencia, razón por la cual tienen poca o nula trascendencia en el medio hospitalario”
 
 
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La mayor parte de los pacientes tratados con Fitoterapia presentan síntomas leves o moderados, o bien afecciones crónicas.  Estas últimas son particularmente importantes en la población de edad avanzada, y la su incidencia va en aumento gracias, precisamente, al aumento en la esperanza de vida.
Requieren preparados con un margen terapéutico amplio, razón por la cual la Fitoterapia puede ser de gran utilidad en este tipo de afecciones.

  1. Vivanco J., Cosio E., Loyola V. &Flores H. (2005). Mecanismos Químicos de Defensa en las Plantas, pp. 1-8.
  2. Bruneton J. (2000). Farmacognosia. 2ª ed. España: Editorial ACRIBIA, S.A.
  3. WHO. (1997). Guidelines for the Assessment of Herbal Medicines. WHO. Munich.
  4. Iglesias J. (1996). Actualitat dels fàrmacs d’origen biològic. Discurs inaugural del curs 1996 Reial Acadèmia de Farmàcia de Catalunya.
  5. Blumenthal M. (1998). The Complete German Comission E Monographs. Austin (Texas): American Botanical Council.
  6. Cañigueral S. & Vila R. (1998). Fitoterapia: concepto y límites. Fitoterapia: Vademécum de prescripción, pp. 23-30.