LOS GUANTES DEL AMOR

 

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Caroline Hampton, que procedía de una familia acomodada de Carolina de Sur y había realizado sus estudios en la ciudad de Nueva York, obteniendo el “diplomado en enfermería”, cuando el Hospital Johns Hoppkins abrió en 1889, se trasladó a Baltimore y se convirtió en enfermera instrumentista del Dr. William Halsted, el cirujano en jefe; pero ella, desarrolló una dermatitis de contacto severa en manos y brazos, que no podían tolerar los desinfectantes de mercurio y ácido carbólico (fenol).

Como explicó el mismo Halsted :

“En el invierno de 1889 y 1890, no puedo recordar el mes, la enfermera a cargo de mis sala de operaciones, se quejó de que las soluciones de cloruro de mercurio le producen una dermatitis en sus brazos y manos. Como era una mujer extraordinariamente eficiente, le presté consideración al asunto y un día en Nueva York, solicité a la Ruber Company Goodyear, hacer como experimento, dos guantes finos de goma con guanteletes. Sobre las pruebas, estas fueron satisfactorias y se solicitó un par adicional.”

 


 

Photo: Alan Mason Chesney Archive, Johns Hopkins

Durante el otoño, de regreso a la ciudad, le fue provisto un par de guantes, a un asistente, que en las operaciones, ensarta agujas y pasa instrumentos. Al principio el operador solo los usaba cuando se realizaban incisiones exploratorias en articulaciones.

Después de un tiempo, los asistentes llegaron a acostumbrase a trabajar con guantes, también los usaron como operadores y podría comentar que parecían ser menos expertos con las manos desnudas que con las manos enguantadas.

Esto ha sido llamado el párrafo más famoso, jamás impreso en la literatura quirúrgica; no solo por su descripción de la introducción de los guantes de goma para operación; sino también porque representa el comienzo de una historia de amor que fue grabada en la literatura médica. En las palabras de uno de los ayudantes de Halsted , “Venus vino por la ayuda de Esculapio.” Halsted y Caroline se casaron en junio de 1890.

Podemos decir que los guantes quirúrgicos son el fruto del amor de un médico por su enfermera, relación frecuente en los hospitales de todo el mundo.

Es así como surge el uso de guantes en el quirófano y a través del tiempo, se extiende como protección para el equipo quirúrgico y el paciente, lo cual es común y mandatorio en la actualidad para prevenir infecciones.