Los medicamentos fitoterápicos, son aquellos cuyos ingredientes activos están constituidos exclusivamente por productos de origen vegetal, que han de estar convenientemente preparados, dándoles la forma farmacéutica más adecuada para su administración al paciente.

 

Por tanto, para la elaboración de medicamentos fitoterápicos se pueden emplear, principalmente:
Drogas vegetales, que generalmente se presentan troceadas o pulverizadas.
Productos obtenidos por extracción.
Principios activos purificados.

Desde el punto de vista de la elaboración de medicamentos y el control de la calidad, el último grupo no presenta grandes diferencias con los fármacos de síntesis. Cuando los medicamentos tienen como principios activos drogas vegetales o productos extractivos solemos hablar de medicamentos a base de plantas o de preparados a base de plantas medicinales.


Estos dos grupos, drogas vegetales y productos extractivos, son sistemas multicomponentes, con una composición compleja.

Además de sus ingredientes activos principales, que determinan el tipo de acción que producirán, contienen otros constituyentes que pueden modificar el efecto de los principales (coadyuvantes), por ejemplo modificando su estabilidad o su biodisponibilidad.

Como ejemplo de esto tenemos, que el, equipo de investigadores coordinados por el egipcio Mervat Kassem demostró, que beber té verde contribuye a la acción de antibióticos importantes en la lucha contra superbacterias resistentes, haciéndoles hasta tres veces más eficaces. (11)

Las drogas vegetales contienen también otras sustancias sin actividad farmacológica (matriz inerte) o que incluso pueden causar efectos adversos, por su toxicidad o por su potencial alergénico.

Esto explica por qué de una misma planta pueden elaborarse medicamentos con acciones cualitativamente diferentes, dependiendo de la parte de la planta utilizada (droga vegetal), su calidad o el disolvente y el proceso empleados para su extracción. (12)


 

La calidad, eficacia y seguridad resulta aún más importante en los medicamentos a base de plantas medicinales, en los que la problemática es mucho más compleja que en los fármacos de síntesis. Algunos aspectos que no se dan en estos últimos, pueden influenciar en la calidad de los fitofármacos. (13) Como hemos visto, generalmente se trata de sistemas complejos, mucho más difíciles de caracterizar que un compuesto puro, sea sintético o natural.

El empleo de plantas medicinales para tratar, prevenir o curar afecciones, es una de las prácticas más antiguas, que ha tenido un crecimiento potencial en las últimas décadas. Son varios los aspectos que nos permiten augurar un futuro prometedor para la Fitoterapia ya que los conocimientos ancestrales se van fundamentando con bases científicas y esto permite que la sociedad tenga mayor seguridad en el uso de una terapia a base de plantas nativas.

12. Franz G. & Vlietinck A. (2001). Results and methods of work of the european pharmacopoeia. Proceedings of the International Symposium on Herbal Medicinal Products: Quality Evaluation. Contribution of the European Pharmacopoeia. Pharmaeuropa, pp. 17-25.
13. Bauer R. (1998). Quality criteria and standardization of phytopharmaceuticals: can acceptable drug standars be achieved? Drug Information Journal, pp. 101-110.